David Fernández Rivera

Imagen escritores: 
Bajo las horquillas del fénix

El sueño
dispuso mis mandíbulas 
a horcajadas 
de un caballo 
metálico, 
mientras el costado 
reposaba la estrechez
a través de las virutas 
de un capó
que todavía sostiene 
la lanza 
atravesada sobre la placa 
de cemento 
en la viga maestra. 

Sesgando 
el envoltorio 
del polvo, 
la almohada 
simula esposarme 
a las tuberías interiores 
de la resistencia. 

Y comienza a llover...

El jergón del habitáculo 
se desliza 
por los peldaños 
de mi garganta, 
cuando los nervios
incrustados 
en el anzuelo anterior 
del vendaval,
me llevan 
bajo la lámpara 
de la plaza 
decimonónica. 
En ella, 
se disuelven 
las proyecciones sepia 
de la infancia, 
y una mujer 
me invita a visitar 
los raíles 
que amortiguan 
la encomienda de su fachada 
mientras sostiene 
una madeja de helio
en sus guantes 
de goma blanca.

No puedo responder, 
la trampilla 
se descuelga
en la profundidad acuosa 
de un diferencial,
donde dos antorchas 
fecundan la esperanza 
de poder entregarme 
a los cimientos oceánicos 
de la fortaleza.

En el zahir de la misma, 
una de las dos llamas 
se consume 
en el deseo de resurgir 
sobre la arena 
de la playa;
allí, 
todavía se promulga
la plegaria 
de poder aguardar 
el corte celeste,
ahora desplegado 
bajo la nocturnidad 
agitada
en el escalofrío
impreso
bajo el mural
adherido
a los colmillos
de las gigantescas
avenidas
del fénix.


David Fernández Rivera (Vigo, 1986), poeta, dramaturgo, compositor, coreógrafo y director teatral. Su trayectoria está marcada por el inconformismo, la búsqueda continua de la vanguardia, así como por su compromiso para con nuestra propia identidad natural, entendido este como etiología fundamental  de su lírica. Es conocido por materializar su obra a través de los códigos más diversos e imposibles, enfrentando inclusive el poema a las limitaciones propias del lenguaje y los idiomas.  

Ha publicado los poemarios “Caminando entre brumas” (2004), “Sentimiento y luz” (junto al fotógrafo, Luis Lorenzo, 2005), “Canciones de mi ausencia”(2005), “Corceles” (antología de juventud, 2006), “Entre la sombra y el grito”(2008), “Alambradas”(2010) “Sahara”(2011) y “Ágata” (2014).

Antes de modificar su concepción creativa para unificar poesía, sonido, imagen y teatro en “Esferas”(2015), publicaría el texto teatral “Hipnosis”/“La Colonia”(2012). 

En el 2009 fundaría la “Compañía de David Fernández Rivera”, entidad que actualmente gestiona, produce y dirige. Para ella preparó la puesta en escena de “La Guadaña entre las flores” de Ángel Padilla (2008), así como los textos escritos y dirigidos por el propio autor, como “Alambradas V.L.” (2010), “Ecos de la Noche” (2011) y “Fractal” (2015). Rivera se caracteriza por alternar la búsqueda más extrema de nuevos lenguajes con la voluntad de acercar la poesía al público.

Buena muestra de ello son sus discos, entre los que destacan “Ecos de la noche” (2011) y “Fractal” (2015); además de los homenajes a poetas como Miguel Hernández (“Miguel Hernández. Poemas selectos”, 2012) y Federico García Lorca (Romancero Gitano, Poemas selectos”, 2011).